ÉCHALE LA CULPA A LA SAMBA

Música: Ernesto Nazareth
Letra:



Cuando estés decaído y triste
y te quieras recuperar
un buen cóctel musical
te puede levantar.

Mezcla un ritmo picante
con guitarras cantando al amor
y una pizca de samba
y podrás entrar en calor.

Y ya verás.
Escucha la "cabaça",
chi-chi-chi-chi-chi,
el pandero,
cha-cha-cha-cha-cha,
y la "cuica",
cho-cho-cho-cho.
Tendrás el fascinante
ritmo de la samba.

Si suenan las guitarras,
chi-chi-chi-chi-chi,
aves cantan,
cha-cha-cha-cha-cha,
tumbadoras,
cho-cho-cho-cho
Puedes echar la culpa
al ritmo de la samba.

Hay algo en ese ritmo que te atrapa.
Nadie de bailar se escapa
porque el ritmo de la samba
te provoca siempre
comezón en los pies.

Y es que un alma de carioca pura
baila siempre con locura
y si te gustan las alturas
no lo debes olvidar.

Escucha la "cabaça",
el pandero,
y la "cuica".
Tendrás el fascinante
ritmo de la samba.

Saco de boca lo cargado
en la "cabaça", chi-chi,
"da campaneiro" ha agotado
el pandero, cha-cha,
a pica poca Casablanca
con la "cuica", cho-cho.
Tendrás el fascinante
ritmo de la samba.

Y si le dices a un amigo
"eres cabaça", chi-chi,
él te dirá "discúlpame,
yo soy pandero", cha-cha,
pero si no te dice nada
será "cuica", cho-cho.
Tendrás el fascinante
ritmo de la samba.

Saco de boca lo cargado
en la "cabaça", chi-chi,
"da campaneiro" ha agotado
el pandero, cha-cha,
a pica poca Casablanca
con la "cuica", cho-cho.
Tendrás el fascinante
ritmo de la samba.