CANTO

Música: Frank Churchill
Letra: María Ovelar



No, no te escondas,
óyeme, por favor.

Canto,
oye mi canto,
canto,
hoy tu canción.

Cuánto
te he deseado
y te ha soñado
mi corazón.

Canto
lo que yo siento
ante
tanta virtud.

Cuánto
ansiaba este instante
radiante
porque estás tú.