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Y
dice también el popular artista:
-Lo de este espectáculo
ha sido magnífica coyuntura para venir,
una vez más, a España. Pero conste
que, aun cuando no hubiera surgido tal oportunidad,
yo hubiese venido. Hacía ya cuatro años
que no me asomaba a Madrid y estaba impaciente
por tornar a estos gratos paseos. Desde comienzos
de año tenía el propósito
de venir a España en estos meses finales,
que coinciden con la primavera bonaerense.
-¿Proyectos cinematográficos
en Madrid, Palitos?
-No sé aún.
He de continuar aquí unas conversaciones
emprendidas con Cesáreo González
en América. Como yo le anuncié allí
mi proyecto de venir a España, quedamos
en reanudar aquí el diálogo.
-¿Cuántas
películas son las que has interpretado?
-Son diez. Las más
recientes, "Intermezzo crminal", con
Olinda Bozán, actualmente también
en Madrid, y "El ladrón canta boleros".
-¿Qué síntesis
has derivado da tu ultima actuación como
artista teatral en Buenos Aires?
-Estoy aún turbado
por la enorme emoción de la
noche en que se celebró mi función
de homenaje. Fue ésta el 12 de octubre.
Ya durante el día, con motivo de
la fiesta de la Raza, estuve conmovido por las
manifestaciones españolistas a que asistí.
Por primera vez, en esa fecha, encabecé
el cortejo organizado por el Círculo Español.
Fui a caballo, vestido de corto, con el atuendo
que adquirí en mi último viaje a
Sevilla. Mi caballo se llama "Ese".
Se llama así, porque "Ese", por
broma, le puso mi padre a un perrito que teníamos
en casa... Cuando regrese a Buenos Aires he
de emprender otro film: "Detective".
Se trata de la versión
cinematográfica de la comedia del mismo
título. Esa comedia, de Germán Ciclis,
la he representado yo allí infinidad
de veces. Es una obra interesantísima
que acredita a su autor como uno de los mejores
de la escena argentina. Y tengo la certeza de
que, como película, puede constituir también
gran éxito, pues es comedia muy cinematográfica.
-¿Es la comedia el
género que prefieres en el teatro? |
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-Sin duda alguna, y sólo muy excepcionalmente
me aparto de él ligeramente. Bueno, lo
que te contaba era que el cortejo español,
con la reina de la fiesta, que era una señorita
leonesa, desfiló por las calles de Buenos
Aires entre grandes aplausos. La gente, en cuanto
divisaba la comitiva, me llamaba cariñosamente:
"¡Palitos! ¡Palitos!...'' Yo,
claro, iba emocionado al contrastar este cariño
del público. En la plaza de Mayo, el general
Perón, con el Gobierno, aguardaba el desfile.
Cuando desemboqué yo en la plaza, portador
de la bandera española, en mi caballo,
vi cómo el general y sus acompañantes
iniciaban entusiásticamente sus aplausos.
Ante el balcón presidencial hice que "Ese"
se arrodillara en una elegante reverencia y que
luego alzara sus brazos, en una corveta muy espectacular.
Las ovaciones eran atronadoras. Nunca podré
olvidar el momento de la fiesta de España
en las calles de Buenos Aires.
-Me has dicho, Palitos, que
en el teatro prefieres el género de comedia
a cualquier otro. ¿Y en el cine?
-También la comedia.
Pero me gusta que ésta lleve ilustraciones
musicales.
-Dada tu línea de
trabajo en los escenarios, tan espontánea,
personal y puesta a la improvisación, ¿te
sometes fácilmente a la dirección
cuando actúas para el cine?
-Ello es inexcusable. A
veces, claro, discrepo del director y le expongo
mi punto de vista.
-¿Y cuál suele
prevalecer?
-Casi siempre la del director.
¿No ves que quien elige es él?
-Esa franqueza tuya, Palitos...
Interrumpe rápido:
-Franqueza aragonesa. Nací
en Zaragoza en la típica parroquia del
Gancho. ¿Para qué decir la fecha?
Palitos tiene razón.
¿Para qué decir la fecha? Él
es siempre como un chiquillo, un chiquillo con
salero. Y así ha ganado el aplauso y la
simpatía de los públicos, en el
cine, en el teatro, en la radio y la televisión.
F. C. P. |
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